En Noruega, empieza la temporada del Bacalao Skrei, el pata negra de los bacalaos.

Al norte del país, al archipiélago de las islas Lofoten, la grande industria pesquera de la zona, se prepara para empezar la temporada de pesca de este pez que nace aquí y regresa para desovar a principios de cada año. Hombres humildes, pero fuertes y orgullosos de su oficio, lo persiguen hasta darlos caza por los alrededores de las islas Lofoten.

Este bacalao ha hecho un largo viaje que arrancó a más de mil kilómetros al norte del Mar de Barents, donde están los mayores bancos durante el año. Su alimentación de capelán, arenque y espadín determina su sabor. La dura travesía desde el mar de Barent hasta las Lofoten, atravesando gélidos oleajes y turbulentos, les otorga la textura fibrosa de su carne, más blanca y menos grasosa que la del resto de los bacalaos. Su musculatura y la carga de huevas que llevan después de llegar a su madurez sexual, entre los dos y los seis años, lo convierte en SKREI, palabra noruega que significa nómada y constituye una denominación de origen, altamente controlada y de la que viven buena parte de los 25.000 habitantes de estas islas, junto con la cría del salmón.

Las capturas de este tesoro del mar desde finales de enero hasta abril, están limitadas a una cuota de medio millón de toneladas y su exportación tiene que llevarse a cabo durante las 12 horas siguientes a su captura. Así entonces, en menos de 24 horas tenemos tu bacalao SKREI en nuestra tienda, muy fresco, desde mas arriba del círculo Polar Ártico.

Solo un 10% de las capturas de este bacalao, superarán el exhaustivo control para tener la denominación y etiquetado de Skrei, después de pasar por las plantas donde se separa el tronco de los hígados, las huevas y la cabeza para su comercialización por separado. Es por eso que no encontrarás aquí ningún bacalao skrei entero. Solo el exquisito tronco y su carne.

Los vikingos ya realizaban la captura estacional del Skrei, mas tarde en el siglo XII los pescadores estaban sujetos a pagar tributo con cinco ejemplares al rey y estos peces se convirtieron, en el primer producto de exportación del país escandinavo y hoy en día sigue constituyendo una de sus joyas en este archipiélago al norte del país al igual que el petróleo. El oro negro llegará un momento que desaparecerá, pero en cambio el bacalao vivirá por siempre.