Han sido días de mesas largas, horarios desordenados y platos más copiosos de lo habitual. No pasa nada, forma parte de la tradición. En la pescadería lo notamos enseguida. Cambian las preguntas y cambian las elecciones. Se busca algo más ligero, más fácil de digerir y que ayude a volver a la rutina sin renunciar a comer bien.
En Peixacasa lo vivimos cada año. Enero no va de castigos ni de restricciones. Va de volver al producto de temporada, al pescado fresco trabajado con sencillez y al placer de comer con equilibrio. Por eso seleccionamos piezas que encajan con este momento, pescados blancos, carnes finas y sabores limpios, ideales para el día a día. Cuidarse también es esto, saber escuchar al cuerpo y poner en la mesa pescado honesto, bien escogido y tratado como se merece.
Merluza
Es el pescado más pedido después de fiestas. Ligera, digestiva y muy versátil. En invierno llega merluza del norte de mejor tamaño y textura. Ideal al vapor, en caldo o a la plancha suave.
Bacalao fresco y skrei
Enero marca el inicio del bacalao skrei, un producto muy valorado por su carne firme y limpia. Aporta proteínas de calidad y poca grasa. Se consume mucho tras Navidad porque sacia sin resultar pesado.
Lenguado
Muy habitual en dietas suaves. Carne fina y sabor delicado. En invierno se pesca en buen estado y es perfecto para cocinar a la plancha o al horno sin salsas.
Rape
Aunque se asocia a platos festivos, en enero se consume más en versiones sencillas. Al vapor, en guisos ligeros o para caldos. Tiene poca grasa y una textura que llena sin exceso. Pescados blancos muy equilibrados. Tras Navidad se preparan al horno con verduras o a la sal. En acuicultura nacional mantienen calidad estable durante todo el invierno. Opciones muy comunes para comidas rápidas entre semana. Se venden mucho después de fiestas por su precio, facilidad de preparación y buena aceptación en casa. En Peixacasa entendemos muy bien este momento del año. Después de semanas de celebraciones, sobremesas largas y platos más contundentes, apetece volver a una forma de comer más tranquila. No se trata de renunciar al placer, sino de cambiar el tipo de disfrute. El que da un pescado fresco, bien tratado y cocinado sin artificios. Nuestra forma de trabajar parte de ahí. Seleccionamos cada día pescado de temporada, pensando en lo que realmente apetece comer tras las comilonas. Piezas más ligeras, fáciles de preparar y que encajan en la rutina diaria sin esfuerzo. Pescado que sienta bien, que alimenta y que te permite seguir disfrutando de la mesa sin excesos. Volver a la normalidad también es volver a confiar en el producto y en quien lo trabaja. En Peixacasa llevamos esa idea a cada pedido, desde la lonja hasta tu casa. Porque cuidarse después de Navidad no va de hacer sacrificios, va de elegir bien y de volver a comer pescado como se ha hecho siempre, con sentido común y respeto por el mar.
Pescadilla y gallo
