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En muchas zonas de costa aún quedan pescadores locales, de esos de toda la vida que trabajan el mar generación tras generación, aunque ahora están en peligro por muchos factores como la competencia, el turismo o la sobrepesca.

Nosotros podemos poner nuestro grano de arena a la hora de apoyarlos. Solo hay que comprar sus productos, que son de mejor calidad que los que podemos encontrar en los hipermercados.

Además, no debemos olvidar que con esta acción ayudamos a la economía local, que se beneficia si los pescadores tienen dinero para gastar en otros negocios de la zona.

Razones para apoyar a los pescadores locales

Hay muchas razones para que apoyemos a los pescadores de nuestro entorno, pero siendo egoístas, una de las principales es la frescura y la calidad del pescado, la cual no vamos a encontrar en ningún otro sitio.

El pescador local nos trae las piezas nada más capturarlas, por lo que, en menos de un día desde su extracción, las podemos tener en la mesa. Además, conocen a sus clientes y tratan con ellos cara a cara, por lo que preservan la calidad de los peces.

Saben lo importante que es conservar el género de una forma adecuada, así que podemos comer pescado que jamás podríamos comprar en un supermercado.

Impacto comunitario del apoyo

Si compramos a los pescadores locales, lo que estamos haciendo es ayudar a la comunidad de la siguiente forma:

  • Conseguimos preservar empleos.
  • Se fija una población que, de otra manera, tendría que emigrar.
  • Conservamos las técnicas de pesca ancestrales.
  • Ayudamos a conservar conocimiento, lo que ahora se denomina patrimonio inmaterial.
  • Mantenemos la cultura local y contribuimos a evitar el turismo masivo.

Beneficios ambientales

Los beneficios ambientales son evidentes, puesto que la pesca tradicional es mucho más sostenible. Aquí no vemos enormes barcos con redes de arrastre, sino pescadores que emplean redes pequeñas.

Este tipo de pesca es selectiva, ya que incluso llegan a utilizar técnicas que implican capturar a los peces uno por uno, soltando los que no van a vender, ya sea por su tamaño o porque no tienen valor en el mercado.

Sin darnos cuenta estamos evitando la sobreexplotación del mar, un problema que está llevando a algunas especies a la extinción, pues las grandes empresas no tienen el mismo cuidado que los pescadores de toda la vida.

La huella de carbono también se reduce de una forma enorme. Compramos pescado que se ha capturado en las cercanías de la costa y que no recorre mucha distancia: se puede decir que va del agua a la mesa. Con ello ahorramos miles de toneladas de CO₂, que de otro modo irían a parar a la atmósfera.

Ventajas económicas

La compra de pescado de km 0 conlleva una serie de ventajas económicas que se notan en la comunidad en la que vivimos:

  • El dinero se queda en la comunidad, ya que los pescadores gastan en otros negocios locales, como tiendas o restaurantes.
  • Pagan impuestos en España, a diferencia de lo que ocurre con las empresas internacionales.
  • Tienen precios competitivos
  • Su tipo de pesca es compatible con el turismo responsable.
  • Se fomenta la inversión local, por ejemplo, en la mejora de los puertos.

Desafíos que enfrentan los pescadores

Los pescadores locales están en un periodo clave para su supervivencia, de modo que debemos ayudarles en todo lo que podamos.

Competencia de las multinacionales

Uno de los principales desafíos viene de fuera, de las multinacionales que pescan miles de toneladas todos los años en alta mar con técnicas como las del arrastre.

Nos traen un pescado de peor calidad, ultracongelado y con unas propiedades nutricionales de peor calidad, pero en muchas ocasiones con precios más bajos que hacen que los compremos.

El turismo

El turismo es algo que podría beneficiar a los pescadores, por ejemplo, usando los barcos para hacer tours cuando no haya actividad pesquera.

Sin embargo, en muchas localidades se están desarrollando puertos deportivos que hacen que los pescadores de toda la vida se queden sin sitio en el que amarrar sus barcos.

Si no remediamos esto, en muchas zonas, los pescadores locales desaparecerán debido al cierre de los puertos pesqueros.

La desaparición de muchas especies

Muchas de las especies de pescado que comemos están a punto de desaparecer y no por culpa de los pescadores locales, sino por los grandes barcos que pescan casi sin control en aguas internacionales.

Cada vez son más comunes las vedas o las moratorias en las capturas, que pueden durar meses y arruinar a los pescadores que todos conocemos.

Conclusión

Los pequeños pescadores están a punto de desaparecer y nosotros podemos hacer mucho para evitarlo. Con acciones tan sencillas como apoyarlos comprando sus productos siempre que nos sea posible, garantizamos su supervivencia, contribuimos a la economía local y damos un paso más en la conservación del medio ambiente.